#MujerHormiga, nuestra campaña en redes sociales para visibilizar a grandes mujeres que son un claro ejemplo de superación y de trabajo constante

#MujerHormiga, campaña de visibilización de grandes mujeres tras sufrir daño cerebral

El Día de la mujer se suele hablar de mujeres científicas, investigadoras, empresarias, directivas, militares… Y, ¿por qué no hacerlo de aquellas que su vida profesional y personal ha cambiado de un día para otro? De esta idea surge la campaña #MujerHormiga. El objetivo no es otro que poder dar voz a estas grandes mujeres durante el 8 de marzo. Esto es así ya que en muchas ocasiones su lucha diaria es invisible para la sociedad y son un gran ejemplo de superación.

¿Qué es #mujerhormiga?

Para ello, bajo el hashtag #MujerHormiga queremos compartir la historia de cientos de mujeres. Ellas, durante años han estado trabajando o cuidando de sus seres queridos como cuidadoras informales pero a las que el destino un día les hizo cambiar su rol. Pero, pese a la adversidad, han continuado teniendo la misma actitud de superación que han tenido durante toda su vida.

Con esta acción, queremos animar a todas las personas que son o tienen a su lado a «una mujer hormiga», mujeres trabajadoras, incansables, amigas, madres,… que son un ejemplo de superación, a contar su experiencia. Lo pueden hacer a través del hashtag #MujerHormiga para así poder dar a conocer a todas estas mujeres desconocidas que han conseguido no solo cambiar su historia, sino que son un claro ejemplo de la mujer luchadora y trabajadora. Un gran ejemplo de la persona que se hace eco cada año el Día de la Mujer.

Algunos grandes ejemplos de #mujerhormiga

Éste es el caso de Dori, pedagoga y criminóloga, que trabajaba en un gabinete municipal y a los 52 años sufrió un ictus. Como consecuencia de esta lesión se quedó en silla de ruedas, llevaba pañal y solo era capaz de decir «flipo, flipo» y, tras su rehabilitación, va a poder independizarse de nuevo.

O el de Carmen, que desde pequeña se encargaba del cuidado de sus cuatro hermanos, se casó y emigró a Burdeos con su marido y su hija pequeña, que tenía solo tres meses, para trabajar cocinando, vendimiando, embotellando,… y, que tras volver a Vigo, cuidaba de sus cuatro nietos, hasta que sufrió un ictus y, ahora, gracias a la rehabilitación ha podido volver a limpiar y hacer la comida y poder poco a poco volver a cuidarlos.

Pero no todo son ictus, Cristina con 43 años sufrió un atropello y, dos años después, gracias a su fortaleza y al trabajo diario que realiza día a día en su rehabilitación, ha conseguido ser el «ave fenix» que resurge de sus cenizas.

Paqui era profesora y desde que tuvo una aneurisma tiene una hemiplejia, problemas de atención y de comunicación, tras nueve meses, ya puede dar paseos cortos, habla y escribe. Y se sigue reinventando día a día, porque como ella dice «no va a parar».

Mujeres tras sufrir un DCA en España

En España, hay 220.330 mujeres con daño cerebral adquirido, según datos del estudio «La situación de las mujeres con daño cerebral adquirido en España”, realizado Observatorio de Daño Cerebral de la Federación Española de Daño Cerebral (Fedace). Informe que confirma que las mujeres con daño cerebral adquirido (DCA) presentan, en general, una situación de incapacidad más severa que los varones, ya que el 92 %  de ellas tiene alguna discapacidad para las actividades básicas de la vida diaria.

Historia de superación de…

CARMEN

Yo soy de Ponteareas…nací en 1947. Cuando era pequeña me encargaba de cuidar a mis hermanos (somos 4 y yo soy la mayor). Con 20 años, ya casada y con una hija de 3 meses, emigré a Burdeos con mi marido y mi hija. Allí estuve 9 años trabajando en una bodega; cocinando, vendimiando, embotellando, etc. Con 30 años me volví a España y me fui a vivir a Vigo.

Allí, estuve trabajando como empleada del hogar hasta que tuve a mi segunda hija, y me convertí en ama de casa. Con el paso de los años, empecé a cuidar a mis 4 nietos….desde que sufrí el daño cerebral la vida me ha cambiado mucho porque no puedo cuidar de mis nietos, y aunque ahora son mayores, me gustaría seguir cuidándolos. Creo que ha cambiado mi vida para todo, para bien y para mal. Para bien, porque ahora veo las cosas de otra manera. Yo antes no paraba quieta ni un segundo y ahora intento tomarme las cosas con más calma… Gracias a venir a neurorrehabilitación ahora puedo hacer muchas más cosas que antes; limpiar el polvo, hacer la comida, y eso hace unos meses no podía hacerlo. En general lo estoy afrontando bien, aunque hay días que lo llevas peor, pero gracias a mi fuerza de voluntad estoy mejorando.

ELITA ELIA

Estudié Bachiller y después Magisterio. A los 19 años me casé y tengo 2 hijos. Pero hasta los 40 años no me preparé para las oposiciones. A los 42 empecé a trabajar como maestra. Con 65 años me caí de las escaleras del colegio. Estuve de baja 3 años… Pero fue con 83 cuando empecé a perder palabras y cada año pierdo más palabras y memoria. Me siento agobiada y recurro a buscar otras palabras o el significado…ahora no estoy en condiciones  para gestiones. Necesito ayuda de mi hija. Estoy haciendo sesiones de logopedia y ya recupero palabras, pero soy consciente de que tengo que continuar…

DORI

CRISTINA

PAQUI

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